Todo el contenido que compara Cofinavit con sus alternativas lo vende como mejora de capacidad de compra. Casi nadie te dice cuándo no conviene, y esa es justo la decisión cara: la porción Infonavit se ejerce una vez en tu vida laboral, y gastarla en el producto equivocado no tiene vuelta atrás. Este post da el marco de decisión entre las tres rutas, con los criterios sobre la mesa. Si todavía no tienes claro qué es cada camino y cómo se combinan, empieza por el panorama; aquí vamos directo a “cuál me queda”.
Las tres rutas resuelven problemas distintos
- Cofinavit suma dos créditos sobre la misma vivienda (Infonavit a su 10.45% fijo + un banco) y mete tu subcuenta de vivienda como parte del enganche. Optimiza una sola cosa: monto. Existe para cerrar la brecha entre lo que Infonavit te presta solo y el precio del depa que quieres.
- El crédito bancario puro es la ruta simple: un contrato, un trámite, la tasa y el CAT de un solo banco. No toca tu subcuenta ni pide puntos.
- Apoyo Infonavit es un crédito 100% bancario, pero tu subcuenta queda congelada como garantía (te protege ante desempleo) y las aportaciones patronales del 5% abonan a capital del crédito, acortando el plazo. No exige puntos Infonavit.
La diferencia de fondo está en qué pasa con tu subcuenta: Cofinavit la gasta hoy para comprar más casa; Apoyo Infonavit la conserva y usa el flujo patronal para pagar más rápido. Un ingreso alto que ya cubre su enganche suele beneficiarse más de la segunda opción, y eso el pitch comercial rara vez lo menciona.
El comparador: mete tu caso
Cinco datos bastan para ver cuál ruta encaja contigo sobre el papel: tu precio objetivo, tu efectivo, tu subcuenta, tus puntos y tus planes de empleo. Cada veredicto muestra el criterio que lo produce, no una calificación mágica.
¿Cuál ruta te queda?
Cofinavit
a revisar- Confirma tus puntos en Mi Cuenta Infonavit antes de contar con esta ruta.
- Empleo formal estable: el 5% patronal sigue abonando a tu crédito.
- Tu subcuenta cierra el enganche típico de 10% que tu efectivo solo no alcanza.
Crédito bancario puro
poco atractivo- Sin el 10% típico de enganche en efectivo, pocos productos bancarios puros entran.
- Dejarías subcuenta y 5% patronal sin usar; un Apoyo Infonavit los aprovecha sin gastarlos.
Apoyo Infonavit
poco atractivo- Sin requisito de puntos; tu subcuenta queda intacta como garantía y el 5% patronal acorta el plazo.
- Aquí la subcuenta no entra como enganche: sin el 10% típico en efectivo, no llegas.
Mezcla Cofinavit (enganche $400,000)
$34,904/mes
Banco puro (enganche $250,000)
no llega al 10%
Los veredictos aplican criterios documentados (requisito de 1,080 puntos, caso límite del 20% de enganche, riesgo de dejar el empleo formal): describen encaje sobre el papel, no aprobación. La comparación de mensualidad usa anualidad estándar a 20 años, tasa bancaria de ejemplo de 10.5% y la porción Infonavit en su techo normativo (325 UMA): tu precalificación puede ser menor. Sin seguros, comisiones ni gastos de cierre.
Veredictos por criterios documentados (1,080 puntos, caso límite del 20% de enganche, riesgo de dejar el empleo formal). Encaje sobre el papel, no aprobación; supuestos de la comparación de mensualidad, al pie.
Si tu ruta es Cofinavit y quieres dimensionar la mensualidad completa de la mezcla, la simulación combinada banco + Infonavit para un depa de $3.9M hace esa cuenta con detalle: cuánto pone cada crédito, a qué tasa y qué ingreso pide.
Los criterios que mueven la aguja
Tu efectivo contra el 20%. El caso límite mejor documentado: si tu liquidez ya cubre un enganche del 20% o más, Cofinavit pierde su ventaja estructural. Ya no necesitas la subcuenta para completar el enganche, y el doble crédito solo te agrega trámite y una comisión extra. Con ese perfil, banco puro o Apoyo Infonavit suelen competirle o ganarle. La aritmética de por qué el 20% cambia tanto la mensualidad está en 10% vs 20% de enganche en números.
El tamaño de tu subcuenta. Cofinavit brilla cuando la subcuenta cierra el enganche que tu efectivo no alcanza. Si tu saldo es chico y ni sumándolo llegas al 10% típico de entrada, la diferencia sale de tu bolsillo de todas formas y el atractivo se diluye.
Los puntos. La porción Infonavit del Cofinavit pide la precalificación de 1,080 puntos; Apoyo Infonavit no pide puntaje, solo ser derechohabiente activo con su certificado. Si los puntos son tu cuello de botella, confirma cuántos necesitas y por qué 116 y 100 son cifras equivocadas antes de descartar nada.
Tus planes de empleo. Las dos rutas con Infonavit dependen de tu relación laboral formal. En Cofinavit el riesgo es asimétrico: si pierdes o dejas el empleo, el 5% patronal deja de fluir, pero la obligación con el banco sigue íntegra. Quien planea volverse independiente pronto carga ese riesgo completo.
Lo que cuesta cada ruta (y nadie te desglosa)
La tasa de la porción Infonavit, 10.45% fija para cualquier salario desde 6.6 UMA, no es categóricamente cara ni barata: en julio de 2026 las tasas bancarias verificadas van de 9.65% a 11.95% según banco y producto. El número que manda es el CAT, y aquí viene el detalle estructural que casi nadie dice: no existe un CAT combinado de Cofinavit. Cada CAT bancario cubre solo su porción e Infonavit no publica CAT, así que ninguna comparación de “CAT de Cofinavit contra CAT de banco” está bien planteada.
A la porción Infonavit súmale unos gastos que las corridas comerciales omiten: fuentes especializadas los ubican en torno al 3% de su monto (titulación, financieros y de operación). Y el doble crédito es doble administración: dos contratos, dos mensualidades, un trámite más largo.
Del lado bueno, dos mecánicas oficiales que juegan a tu favor:
- Las aportaciones patronales del 5% posteriores a la firma abonan primero al capital de tu crédito Infonavit; liquidado este, se redirigen a pagar la deuda con el banco. Es secuencia documentada, no promesa de asesor.
- La porción Infonavit se puede prepagar sin comisión ni penalización (regla de otorgamiento), y existe un programa de descuento del 50% sobre el saldo al liquidar anticipadamente cuando debes 25% o menos del original. Ojo: ese descuento es un incentivo sujeto a presupuesto anual, no un derecho, y en cofinanciados aplica solo al saldo Infonavit.
Los pisos de entrada de cada banco (ingreso mínimo, edad, antigüedad) van aparte de todo esto y varían más de lo que parece: están comparados en los requisitos por banco.
Cuándo NO conviene cada una
- Cofinavit no conviene si tu efectivo ya cubre el 20%, si tu subcuenta es chica, o si planeas dejar el empleo formal pronto. Tampoco si el crédito Infonavit tradicional solo (con techo de 814 UMA, cerca de $2.9 millones en 2026) ya alcanza para tu vivienda: ahí el banco extra sobra.
- El banco puro no conviene cuando regalas valor: si eres derechohabiente con subcuenta acumulada y empleo estable, ignorarla significa renunciar a una garantía de desempleo y a que el 5% patronal te acorte el plazo, beneficios que un Apoyo Infonavit te da sin gastar el saldo.
- Apoyo Infonavit no conviene cuando sin la porción Infonavit no llegas al precio: aquí la subcuenta no entra como enganche, así que el 10% típico sale de tu efectivo. Si ese es tu cuello de botella, la decisión regresa a Cofinavit.
La secuencia práctica tiene tres pasos: saca tu precalificación en Mi Cuenta Infonavit (puntos y monto real de tu porción), corre tu caso en el comparador de arriba, y compara la mensualidad resultante contra tu mensualidad máxima antes de hablar con cualquier banco. Y si la ruta ganadora es Cofinavit, la elección de banco tiene su propia comparativa con los CAT verificados de cada institución. Llegar con la ruta decidida cambia la conversación: ya no te venden un producto, les pides una cotización.
Cifras verificadas el 13 de julio de 2026 contra fuentes primarias de Infonavit y DOF (tasa 10.45%, techos de 325 y 814 UMA, destino del 5% patronal, reglas de prepago) y páginas bancarias con vigencias de agosto a diciembre de 2026. Las tasas bancarias cambian por campaña: confirma la vigente antes de firmar.
Foto: Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México, por Diego Delso (CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons; compresión propia).